Las mujeres no pueden transitar libremente y deben estar acompañadas por un hombre en todo momento en espacios públicos. También solo está permitido salir con el cuerpo, rostro, cabeza totalmente cubiertos.
El adulterio y las relaciones sexuales fuera del matrimonio y entre personas del mismo sexo son ilegales según la ley iraní y se castigan con la pena de muerte. Están prohibidas las relaciones entre hombres no musulmanes y mujeres musulmanas, por lo que los matrimonios requieren de una ceremonia religiosa para la que es obligatoria la conversión al Islam. Si se descubre que una mujer musulmana mantiene una relación con un hombre no musulmán, puede ser sometida a penas corporales.
Es ilegal predicar una religión distinta del Islam o intentar que un musulmán renunciar a esta fe.
Los talibanes son muy poco tolerantes con las manifestaciones y actividades percibidas como disidentes. Las actividades de los extranjeros se ven con sospecha.
El Ramadán es un mes sagrado para los musulmanes. Las fechas varían de un año a otro. Durante este periodo, no se debe comer, beber, fumar ni masticar chicle en público durante el día, ni poner música alta, bailar o usar lenguaje altisonante en público.